domingo 7 de mayo de 2006

EL SIMBOLISMO DEL ARCO IRIS


Este impresionante fenómeno meteorológico es en muchas culturas un símbolo de manifestaciones divinas de carácter benevolente; así, por ejemplo, en la Biblia (Génesis 9, 11) encontramos la señal de parte de Dios de que a partir de ese tiempo ya no volverá a haber ningún diluvio. También el Juez del mundo en el fin de los tiempos aparece a menudo representado sentado sobre un arco iris. En la antigua Grecia la virginal diosa de este arco iris, quien desciende presurosa del Olimpo para comunicar a la tierra las órdenes de Zeus y Hera, se la representa con alas y con el caduceo. Su vestido lo forman las gotas relucientes e irisadas del rocío. No es seguro que el puente Bifrost del concepto germánico del mundo deba interpretarse como vía Láctea o como arco iris. En el simbolismo cristiano de la Edad Media, los tres colores principales del arco iris se conciben como imágenes del diluvio (azul), incendio del mundo (rojo) y la nueva tierra (verde)-como en Godofredo de Viterbo (hacia 1125-1192)-, o los siete colores como imágenes de los siete sacramentos y los siete dones del Espíritu santo o también como el símbolo de María que reconcilia cielo y tierra. La antigua China considera el arco iris como signo de la unión de yin y yang, y ocasionalmente también como señal de "lascivia extraconyugal" y suele presentarlo como serpiente de dos cabezas. Se consideraba irrespetuoso señalarlo con el dedo. El antiguo Perú (el imperio Inca) relacionaba el arco iris con el Sol sagrado y "los reyes incas lo llevaban en su escudo de insignias" (Garcilaso de la Vega, 1539-1616). En la creencia popular europea se relaciona con frecuencia el anuncio de futuras riquezas o del hallazgo de un tesoro (allí donde el arco iris toca la tierra). Unas monedas célticas prehistóricas de oro se conocieron con el nombre de "llavecitas de aro iris". En los mitos de la antigua Java el arco iris es también una serpiente de dos cabezas; una cabeza absorbe agua en el mar del Norte y la otra vuelve a escupirla en el mar del Sur. (*)

(*) Fuente: Hans Biedermann, Diccionario de Símbolos, Ed. Paidós.